Póster 3D: un mensaje visual de gran impacto.

La revolución de los carteles en pequeño y gran formato tridimensionales ha llegado con los Póster 3D. La tridimensionalidad no solo está conquistando el mundo del cine, sino que también está ganando terreno en publicidad.

El impacto visual de los carteles en 3D, un mensaje realizado en una superficie XXL puede sorprender y, literalmente, dejar marca. Este tipo de comunicación, de hecho, resulta ser cinco veces más atractivo que un póster grande y clásico: se ha calculado cómo las personas se paran frente a un mensaje publicitario de este tipo cuatro veces más que frente a una solución “tradicional”, en 2D.

Póster 3D

La posibilidad de combinar estos dos tipos de comunicación es un “más” fundamental. Los transeúntes que caminan por la calle no pueden evitar admirar estas formas que “emergen” de las paredes o de soportes especiales, que se comunican de una manera muy inusual y vanguardista.

La opción de realizar proyectos a medida, la personalización del resultado final y la velocidad son otros valores añadidos de esta revolución. El mérito es sobre todo la tecnología utilizada, capaz de garantizar un procesamiento rápido, combinado con un flujo de trabajo muy simple que le permite realizar proyectos sin obstaculizar la imaginación, respondiendo a cualquier tipo de necesidad.

La empresa italiana SismaPrint lleva un tiempo poniendo en marcha este tipo de impresión. Pueden hacerse en todas las formas y en todos los colores. Son impresiones producidas por impresión 3D, que tras la producción son tratadas, para dar un acabado final, con aerosol, poliuretano y otros tipos de resinas. El poliuretano, en particular, garantiza una gran protección contra agentes externos, una característica ideal para los carteles colocados en el exterior.

Los pasos se desarrollan en solo tres movimientos: diseño de modelado tridimensional, preparación de archivos con los ajustes de impresión respectivos, impresión y acabado del producto. Sin olvidar que la tecnología de impresión aditiva tridimensional simplifica la producción, evitando el desperdicio de materiales y los costos relacionados con los moldes o equipos.