Las tintas pigmentadas de alto contraste resultan ideales para envases de alimentos y bebidas

En lo que respecta a la mayoría de los productos fabricados de todo el mundo, las tintas que se utilizan para codificar y marcar los diferentes códigos de barras y la información necesaria están basadas en colorantes tintóreos. Resulta interesante que las tintas basadas en colorantes tintóreos sean transparentes, incluso siendo de color, lo que significa que el sustrato en el que se imprimen determina la apariencia general del contenido del código. Básicamente, la tinta por sí misma deja ver el color del fondo, lo que puede ocasionar problemas con el contraste en el caso de los sustratos más oscuros. Como es de suponer, aplicar una tinta negra en un sustrato negro no producirá el efecto deseado.

Los fabricantes que usen sustratos oscuros, por tanto, deben adoptar un enfoque diferente con las tintas que utilicen para la codificación y el marcado, y ahí es donde las tintas pigmentadas aportan un valor considerable. Estas tintas tapan el color del sustrato de manera eficaz, por lo que consiguen el contraste necesario para la creación de códigos legibles y claros en superficies oscuras. También son especialmente útiles sobre sustratos transparentes ya que, una vez que se llena el recipiente, el producto de dentro puede afectar a la claridad de las tintas basadas en colorantes tintóreos en algunos casos, sobre todo, si ese producto es de color oscuro.

Los pigmentos habituales que se utilizan son el TI02, que es blanco, y el negro de carbón. Pueden agregarse tintes adicionales para dar color a la tinta o se puede agregar un pigmento de color al blanco para crear más contraste si fuese necesario. TI02 es el pigmento principal que se utiliza en tintas, pinturas y revestimientos, y también se encuentra en productos como las cremas de protección solar y el típex, por ejemplo.

¿Qué son las tintas pigmentadas?

La principal diferencia entre las tintas pigmentadas y aquellas basadas en colorantes tintóreos es, sobre todo, que las primeras contienen pigmentos. Este pigmento no es un componente soluble en la tinta; en realidad, es una partícula sólida que se ha suspendido en la tinta a través de métodos químicos y mecánicos. El pigmento oculta el fondo o el sustrato de manera muy similar a la pintura de pared o a una crema de protección solar que se aplica en la playa. Fundamentalmente, el pigmento crea una barrera física que oculta o cubre el fondo para que la tinta pueda verse con más claridad.

Para lograr este efecto, los pigmentos se unen a un polímero que tiene una fuerte afinidad con el propio pigmento. El polímero tiene dos funciones en la tinta. En primer lugar, mantiene el pigmento suspendido y, en segundo lugar, se adhiere al sustrato. Es el aglutinante que lo mantiene todo junto. Como hemos explicado, el pigmento enmascara el color del sustrato, pero, si el polímero no actuara como un aglutinante, el pigmento simplemente desaparecería. El polímero se adhiere al sustrato por sí mismo, lo que ofrece la adhesión necesaria para crear un código, además de resistencia al roce, a los arañazos y a la abrasión.

Tintas pigmentadas en el sector de los alimentos y las bebidas

En las aplicaciones de envasado de alimentos existe una amplia gama de productos que sería mucho más difícil de codificar y marcar si no fuera por las tintas pigmentadas. Las setas, por ejemplo, en la mayoría de los casos se envasan utilizando embalajes de plástico de color marrón. Por lo tanto, si el código se coloca directamente sobre el sustrato de color marrón o en un envoltorio transparente, la tinta debe proporcionar el contraste necesario para que el código sea claro y legible.

El sector de las bebidas también se basa en las tintas pigmentadas para conseguir una codificación clara y de alto contraste. Las botellas de vidrio utilizadas en una amplia gama de bebidas pueden ser de color verde oscuro, marrón o ámbar, lo que implica que las tintas basadas en colorantes tintóreos sean redundantes en la mayoría de los casos. Videojet ha trabajado recientemente con un importante productor de bebidas refrescantes, para las que se recomendaba una tinta amarilla, junto con una impresora CIJ especializada, para sus productos embotellados. Esta combinación asegura que, independientemente del producto que se use, el sistema de codificación y marcado será el mismo, sin necesidad de hacer cambios.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *